Venga a mí la ternura

Amame cuando menos lo merezca
porque sera cuandomas lo necesite.




Venga a mí la ternura

Venga a mí la ternura,
al sobre todo de seda y satín
a la runa arcaica de la mañana
solsticio de todas las menciones
valor paradójico y suave.

Venga a mí la ternura
a salpicar estas manos
quienes mecen un abismo de selva
en la sinfonía despreocupada
de un retozo de primavera.

Venga a mí la ternura
tributo las caricias de fruta
que florecen el tiempo
en caminos intactos de tormenta
sobre el sarmiento encendido,
de un pétalo de nácar.