
  
El amor sobre la mesa
Aquí esta la mesa bien dispuesta,
y yo, deseando alimentarme.
Arriba tú, bellamente expuesta,
y los dos, cegados por el hambre.
Ya el deseo de comernos aumenta,
a medida que empiezo yo a tocarte,
nuestras almas se desean hambrientas
el amor sobre la mesa es todo un arte.
El festín se va haciendo efervescente
nuestro apetito tal vez sea insaciable.
Comienzo yo a untarte de ingredientes
que harán de ti un alimento deseable.
Las dos frutas que tienes me apetecen,
me gusta mucho tu sensible carne.
Devoras mi pan, pues ya está caliente,
y luego calmas la sed que te invade.
Combinando amor con comestibles
disfrutamos de una cena inolvidable.
Tu cuerpo es un manjar apetecible
nuestro banquete será muy saludable.
Ya está la hermosa mesa preparada,
y devorarnos no es un disparate,
no precisamos la alcoba ni la cama,
porque el amor sobre la mesa es un arte.

|