Arde
Para una mujer especial como tú
Arde
Camino de Sol
tras de mí seguirán los cantos,
que en liras del viento
se oyen al soñar.
Marcan cual campanadas,
los pasos fúnebres de ilógico silencio,
mientras acontece, que el suspiro
embrutecido fluye,
cual hemorrágica avalancha de besos.
Cual lava enrojecida,
que corre entre las piernas de los cuerpos
sin sesos y sin pesos.
Camino de Sol.
Arde, como arden mis manos en sus caderas,
arde como sexo enfrentado con sus fieras;
arde, arde cual si allí tú vivieras.
Arde, como arde mi alma
de tanto soñar en sus praderas…
Arde, arde que tras de mí
seguirán los cantos.
Que en liras del viento
se oyen al soñar.
