No quiero que te inquietes ni te azores,
no he de hacerte pasar ninguna pena,
sembré mis inquietudes en la arena
y regué con mi llanto mis clamores.
Borraste de mi vida los temores
y logras que mi sol brille esplendente,
iluminas mi ser, resplandeciente,
porque eres el amor de mis amores.
Con el faro de luz que te ilumina
y la luz de tus ojos acrecenta,
llegaron a mi vida los fulgores
donde toda tu esencia se adivina,
tu figura se forma y se aposenta
como el único amor de mis amores.