Madre amada eres
Mi madre encuentra la felicidad cuando yo la encuentro.
Cuando yo vivo algo hermoso, lo vive a través de mi experiencia.
Mi madre reza por mí, incluso cuando yo solo rezo por mi mismo.
Mi madre me daría el mundo entero si fuese capaz. Gracias Mamá.




Madre amada eres

Eres la bendición aquí en la tierra
que por tu vientre se hace fértil.

Con tu dulce sonrisa y cálidos abrazos
me vas cautivando a ciegas, pues me conoces
como Dios a la tierra.

Vas llenando mi vida de alegría
y recuerdos ricos en dicha.

Eres la esperanza de mis días de quién
sostengo mis manos por las veredas
de esta vida, amada amiga mía.

Eres la estrella de mí vida por la que
mi alma se desviva.

Por tener los ojos llenos de esa luz
de bondad que se mantiene encendida.

Eres la hoguera que mantiene mi vida
con tus palabras siempre tan puras y sinceras.
Me das los mejores consejos, como mi mejor amiga
tus palabras tan serenas y cálidas me brindas.

Eres la vida aquí en la tierra, ¡mujer divida!
nunca mientes o hieres, porque tu bien es el mío
y el mío es el tuyo.

¿Sabes?... no me alcanzarían las palabras
para decirte cuánto te amo, mujer que al darme vida
pudiste perder la tuya, tampoco puedo expresar
un amor como el tuyo, pues soy tu hija,
y el amor de una madre es incomparable hasta el fin.

Sólo puedo expresarte mi amor siendo tu compañía,
siendo tu amiga, siendo tu hija, siendo tu bien y cariño.

Así es como te agradeceré este don que me has concedido,
recordándote madre querida que todos los días son tuyos,
sólo que hoy en especial quería decírtelo...

Te amo madre amada, tú eres mi vida.

¡Feliz día mamá!