Cubrí mi cuerpo de tus besos

Tus brazos siempre se abrían cuando quería un abrazo.
Tu corazón comprendía cuando necesitaba una amiga.
Tus ojos tiernos se endurecían cuando me hacía falta una lección.
Tu fuerza y tu amor me guiarón, y me dierón alas para volar.






Cubrí mi cuerpo de tus besos

No hace tanto tiempo
estaba en tus brazos como una niña
que busca descanso.

Cubrías mi cuerpo de besos muy suaves,
tus dulces canciones me hacían soñar.
Ahora te miro dulce madre mía
y quiero mimarte como tú lo hacías.

Tengo la fortuna de aun disfrutarte
como una joya yo voy a cuidarte.
Mamá, ya no tengo esas pesadillas
que asustaban tanto
cuando era chiquilla.

Ahora soy madre y entiendo tus regaños
¡¡Cómo me han servido!!
Tambien los consejos
ahora que tengo a mis hijos grandes,
ejemplo de vida yo voy a entregarles.

Para que ellos sepan que tú has sido,
la más bella flor que en el campo ha nacido.
Hermosa mujer, entregas ternura
muchas veces lloran con gran amargura
la ausencia de un hijo, y el dolor perdura.

Mamá, el más grande de todos los regalos
es el gran amor que me has entregado.
Llegando el alba, te has encontrado
cuidando mis sueños cuando he enfermado.
¡¡Gracias mamita por que me has amado!