Despierta de caricias,
aún siento por mi cuerpo corriéndome tu abrazo.
Estremecido y tenue sigo andando en tu imagen.
¡Fue tan hondo de instintos mi sencillo reclamo.
!De mí se huyeron horas de voluntad robusta,
y humilde de razones, mi sensación dejaron.
Yo no supe de edades ni reflexiones yertas.
¡Yo fui la Vida, amado!
La vida que pasaba por el canto
del ave y la arteria del árbol.
Otras notas más suaves pude haber descorrido,
pero mi anhelo fértil no conocía de atajos:
me agarré a la hora loca, y mis hojas
silvestres sobre ti se doblaron.
Me solté a la pureza de un amor sin ropajes
que cargaba mi vida de lo irreal a lo humano,
y hube de verme toda en un grito de lágrimas,
¡en recuerdo de pájaros!
Yo no supe guardarme de invencibles corrientes
¡Yo fui la Vida, amado!
La vida que en ti mismo descarriaba
su rumbo para darse a mis brazos.
Julia de Burgos
Carolina, Puerto Rico

Obras y Poemas de Julia de Burgos
Noche de Amor En Tres Cantos,
Desde El Puente de Martín Peña,
El Mar y Tú, Campo, A Santiago de Cuba,
Poema del Minuto Blanco, Mi Madre y El Río,
Ay, Ay, Ay de la Grifa Negra, Te Quiero,
En la Tierna Guitarra, Amanecida, Nada,
Principio de Un Poema Sin Palabras,
Transmutación, Canción de Presencia,
Cuadernos de Poesía,
Poema de la Estrella Entregada,
Es Nuestra la Hora, Canta Marinero,
El Hombre y Mi Alma, No Hay Abandono,
Canción de Recuerdo, Poema Para Las Lágrimas,
Canción de Sublevada, Canción de Sublevada,
Te siguire Callada, Te Seguiré Callada,
Viaje Alado, Momentos, Interrogaciones,
Poema del Rumbo Nuevo,
Tengo El Desesperante Silencio de la Angustía,
Poema con la Tonada Última