Yo, pecador, artista del pecado,
comido por el ansia hasta los tuetanos,
yo, tropel de esperanza y de fracasos,
estatua del dolor, firma del viento.
Yo, pecador, en fin, desesperado
de sombras y de suenos: me confieso
que soy un hombre en situacion de hablaros
de la vida. Peque. No me arrepiento.
Naci para narrar con estos labios
que barrera la muerte un dia de éstos,
esplendidas caidas en picado
del bello avion aquel de carne y hueso.
Alas arriba disparo los brazos,
alardeando de tan alto invento;
plumas de niquel. escribid despacio.
Helas aqui, hincadas en el suelo.
Este es mi sitio. Mi terreno. Campo
de aterrizaje de mis ansias. Cielo
al reves. Es mi sitio y no lo cambio
por ninguno. Cai. No me arrepiento.
Impetus nuevos naceran, mas altos.
Llegare por mis pies, para que os quiero?
a la patria del hombre: al cielo raso
de sombras esas y de suenos esos.
Blas de Otero
A la Inmensa Mayoria, En El Principio,
Posicion, Muy Lejos, Con Nosotros,
Yo Soy Aquel
Blas de Otero