Adelante, señora, la estaba esperando. Tome asiento, señora, y vamos hablando.
Soy el doctor de las almas, conozco su mal, tenga usted mucha calma que la voy a tratar.
Sus ojos tan triste denotan
la pena de noches terribles.
Se ven ya marchitos los rojos claveles de su boca en flor; y tiemblan sus manos cual lirios que azotan la lluvia temprana, y ya la cascada de su cabellera se ve tornasol.
Respira muy hondo, parece no puede guardar en su pecho la pena tan grande que lleva prendida de su corazón.
Señora, quisiera salvarle la vida, pero es imposible. La herida es terrible no tiene remedio, la mata el amor.
Rafael Hernandez
Quien nace mortal camina
hacia la muerte.
Puede un mortal hacer mucho
bien en esta vida.
Buda
Rafael Hernandez, Pecado Mortal
Amor Ciego Rafael Hernandez
El Ultimo Suspiro
Puente de Los Suspiros
Rafael Hernandez
Desvelo de Amor
Rafael Hernandez
El Buen Borincano
Rafael Hernandez
Perfume De Gardenias,
Rafael Hernandez
Hombre Pequeñito
Alfonsina Storni
Frases de Dolor
El Árbol de los Problemas
Cuentos Que Iluminan el Corazón
En Un Cementerio de Lugar Castellano
Manuel de Unamuno
El Ultimo Suspiro,
Rafael Hernandez
Campanitas de Cristal,
Rafael Hernandez
No Me Quieras Tanto,
Rafael Hernandez
Preciosa
Rafael Hernandez
Sor Juana Ines de la Cruz,
Con El Dolor de la Mortal Herida

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